

Fani Karaivanova
Woodnitza
Hola, mi nombre es Fani, de nacionalidad, raíces y corazón búlgaros. Soy licenciada en gestión turística y negocio internacional en Alemania. Vengo de una familia de ingenieros de la madera y fabricantes de casas de madera.
Salí de mi país a los 19 años para ir a estudiar y conocer nuevos países y culturas. Así es como llegué al Perú en marzo 2007 y me dediqué a conocer cada rincón de este hermoso país. Me enamoré de la diversidad biológica, geográfica, paisajística y cultural; de la hospitalidad de la gente que me recuerda mucho a casa; de su positivismo y ganas de vivir y ser felices a pesar de todas las adversidades. Y regresé una y otra vez para finalmente en 2010 quedarme a hacer mi vida aquí.
En el año 2014 me convertí en mamá y mi vida cambió por completo. Mi hijo se volvió el centro y motor de mi mundo.
Con mi esposo sentimos la necesidad de quedarnos en casa cerca a nuestro hijo en sus primeros años de vida, acompañándolo en cada etapa de su desarrollo.




Desde un comienzo en el camino de la maternidad me inspiré en las filosofías de Montessori, Pikler y Waldorf, en el libre movimiento y desarrollo del niño y su innata curiosidad de explorar y aprender a su propio ritmo, sin la necesidad de mucha intervención por parte de los adultos. En nuestro intento de darle lo mejor a nuestro hijo e inspirados por su curiosidad, empezamos a crear y diseñar los materiales y muebles que él usaba. Los hacíamos en la fábrica de mis papás en Bulgaria donde vivimos en su primer año de vida.
En ese entonces en el Perú la oferta de este tipo de materiales y muebles aún era inexistente. Motivados por algunas amigas y guiados por nuestro instinto de quedarnos bien cerquita a nuestro hijo, a comienzos del 2017 decidimos emprender y llevar un pedacito de nuestra filosofía de crianza a otros hogares peruanos. Así es como nació nuestro segundo “bebé” Woodnitza que crece y se desarrolla junto a nuestro hijo, como hermanitos. Junto con mi esposo, nos encargamos de todo el proceso de diseño, producción, venta, marketing y administración.

Mamífera es mi proyecto personal junto a otras 2 maravillosas y poderosas madres y amigas que nació en septiembre 2017. La vi nacer, la veo crecer y me emociono cada día con los logros que hace. Ser parte de este proyecto me empodera, me hace sentirme parte de una linda tribu, en la que confío, la que me apoya, sostiene, aconseja, abraza. Me permite conetarme con otras madres y mujeres bellas, poderosas, con parecida visión sobre la maternidad y la crianza. Me da el poder de seguir soñando y luchando por un mejor mundo para nuestros hijos y nuestras hijas..
Somos mujeres, somos madres, somos emprendedoras y empresarias, con objetivos claros, con proyectos hermosos y muy necesarios, no solo para nuestro propio desarrollo personal y profesional, sino para toda la sociedad y sobre todo para el futuro de nuestras hijas y nuestros hijos. Proyectos en su mayoría sostenibles, ecológicos, creativos, innovadores; proyectos que fomentan la economía circular, que crean consciencia sobre el cuidado del medio ambiente. Proyectos respetuosos con la familia y su dinámica.
Trabajando junto a nuestras hijas y nuestros hijos, les damos el ejemplo de que ser madre no excluye tener sueños y proyectos propios, que llevar una crianza cercana y respetar sus tiempos, no significa dejar de lado nuestro desarrollo profesional; que trabajando solas desde casa o con un pequeño equipo, podemos lograr mucho cuando hay perseverancia, inspiración, creatividad y el apoyo valioso de la familia y toda esta hermosa red de madres que nos apoyamos y sostenemos de muchas maneras, tanto en nuestros emprendimientos y negocios, como en temas personales y de maternidad.
