

Beatriz Dehesa Molero
Cajón de Sueños
Me llamo Bea y primero de todo y por encima de todo, soy mamá de una gran maestra que se llama Ainhoa. Nací en Valencia (España) donde conocí al amor de mi vida que me trajo al Perú, hermoso país del que me enamoré y en el que vivo desde hace ya 8 años. Estudié Publicidad y trabajé como creativa publicitaria en varias agencias. Una de mis más intensas y enriquecedoras experiencias profesionales fue un proyecto televisivo para público infantil. Gracias a dicha experiencia descubrí mi verdadera vocación: crear historias para niños. Esa fue la primera semilla de la que, después, germinó la idea de crear Cajón de Sueños, si bien en ese momento aún no sabía que se llamaría así, ni de que mi hermana me acompañaría y ayudaría a hacerlo realidad.
De hecho, recuerdo perfectamente el día que surgió la idea de crear Cajón de Sueños. Era el año 2013. En ese momento compartíamos el mismo departamento mi hermana Patricia y yo. Era una tarde como otra cualquiera pero esa tarde le hice una pregunta: “Oye, ¿y si creáramos una marca donde yo escribo y tú dibujas?”. A mi hermana Patricia le encantó la idea, pues ella siempre ha amado el arte, la pintura y el dibujo, pese a que su profesión es arquitectura. Y yo siempre he amado las historias, la literatura y siempre me dijeron, aunque nunca lo he creído, que escribo muy bien. Así que nos entusiasmamos con la idea e incluso, esa misma tarde ya teníamos nombre (idea, por cierto, de mi hermana).
En los meses que le precedieron a esa tarde de alumbramiento de la idea, las cosas cambiaron un poco. Mi hermana se mudó a Italia porque le surgió una buena oportunidad laboral. Seguimos dándole forma al proyecto a la distancia e incluso participamos en un concurso de Jóvenes Emprendedores de nuestra ciudad natal. Llegamos, de hecho, a ganar una mención en dicho concurso. Sin embargo, en 2014 mi hermana se quedó embarazada y yo me mudé a Perú, por lo que la idea de “abrir nuestro Cajón de Sueños”, quedó aparcada.

Tuvieron que pasar cuatro años más y yo atravesar la hermosa e intensa experiencia de ser madre, para decidirme por fin a abrir ese Cajón de Sueños que llevaba tanto tiempo cerrado. Lo conversé con mi hermana y ella accedió a retomar el proyecto y ayudarme desde la distancia.


En el mes de Febrero de 2019, tras mucho trabajo y esfuerzo, por fin lanzamos nuestra página web y nuestros perfiles en redes sociales. Curiosamente hicimos realidad nuestro sueño a miles de kilómetros de nuestro país. De igual modo, estamos más que felices por hacerlo en el Perú y siempre estaremos agradecidas con este hermoso país que nos sigue permitiendo, con su confianza y cariño, que este, nuestro cajón de sueños, permanezca abierto.
Por que, tanto para mí como para mi hermana, Cajón de Sueños es mucho más que un emprendimiento, un negocio, una marca. Tenemos la plena convicción de que los niños son poesía. Pero no basta con que lo sean. Hay que nutrirlos de poemas, dejarles que jueguen libremente con ellos, que se expresen con y a través de la poesía. Para que su ser poético no quede falto de nutrientes ni mucho menos hambriento.
Nuestro sueño es contarles a todos los niños y niñas del Perú que la poesía está dentro de ellos. Devolverle la poesía a la infancia. El territorio del que nunca debió salir. Pese a que son tiempos difíciles, queremos mirar el futuro con esperanza. Porque, más allá de las ventas, nos mueve un propósito mayor: el de contar a los niños y niñas del Perú que la poesía existe, que está dentro de ellos, que merecen crecer rodeados de ella. Porque la poesía es la palabra libre del lenguaje y es absolutamente necesario que llegue a la infancia en su conjunto.
Por que como escribió Gianni Rodari en su libro Gramática de la fantasía:
«El uso total de la palabra para todos me parece un buen lema, de bello sonido democrático. No para que todos sean artistas, sino para que nadie sea esclavo.»
